Los proyectiles recorrieron unos 300 kilómetros hacia el mar después del recorte de los ejercicios militares de Estados Unidos y Corea del Sur.
Corea del Norte lanzó este jueves alrededor de diez misiles balísticos de corto alcance hacia sus aguas orientales, informó el Estado Mayor Conjunto de Corea del Sur. Los proyectiles salieron de la región de Pyongyang alrededor de las 17:00 horas y recorrieron aproximadamente 300 kilómetros antes de caer en el mar.
Las fuerzas surcoreanas reforzaron la vigilancia y compartieron información con Estados Unidos y Japón. El Consejo de Seguridad Nacional de Corea del Sur pidió a Pyongyang detener los lanzamientos, mientras la oficina del primer ministro japonés confirmó que había detectado una posible actividad balística. Hasta el último reporte disponible no se habían comunicado daños.
La demostración militar ocurrió un día después de que Estados Unidos y Corea del Sur confirmaran una reducción considerable de Ulchi Freedom Shield, su principal ejercicio militar conjunto anual. Las maniobras, originalmente programadas para 11 días, fueron acortadas aproximadamente a la mitad y varias actividades de entrenamiento en campo quedaron canceladas.
El presidente estadounidense Donald Trump ordenó la modificación como parte de un intento por recuperar el diálogo con Kim Jong Un. Washington y Seúl describen los ejercicios como defensivos y necesarios para mantener su preparación, pero Corea del Norte los considera un ensayo para una posible invasión.
Kim Yo Jong, hermana del gobernante norcoreano y una de las figuras más influyentes del régimen, rechazó que el recorte representara un cambio de fondo en la política estadounidense. No obstante, evitó una ruptura completa al reconocer que la relación personal entre Trump y Kim Jong Un permanece en buenos términos. También negó que existiera una comunicación reciente entre ambos dirigentes.
Las conversaciones nucleares entre Washington y Pyongyang se encuentran estancadas desde 2019, cuando las negociaciones fracasaron por las diferencias sobre el levantamiento de sanciones y el desmantelamiento del programa nuclear norcoreano. Desde entonces, Kim ha ampliado su arsenal y fortalecido su cooperación con Rusia.
Estados Unidos y Corea del Sur continuarán sus ejercicios bajo el calendario reducido, mientras los tres países aliados mantendrán la vigilancia sobre posibles nuevos lanzamientos. Hasta este jueves no se había confirmado una fecha para otro encuentro entre Trump y Kim Jong Un.