La decisión fue aprobada por unanimidad con 35 votos. Salomón Jara designó a Francisco Vásquez Jiménez como comisionado municipal para mantener los servicios, la seguridad y la gobernabilidad.


El Congreso del Estado de Oaxaca aprobó la desaparición de poderes del Ayuntamiento de Juchitán de Zaragoza, después de la detención de su presidente municipal, Miguel Sánchez Altamirano, y de la crisis institucional generada en uno de los municipios más importantes del Istmo de Tehuantepec.

La resolución fue avalada durante una sesión extraordinaria con 35 votos a favor, ninguno en contra y ninguna abstención, después de que el gobernador Salomón Jara Cruz solicitara formalmente al Poder Legislativo aplicar esta medida.

La desaparición de poderes significa que quienes integraban el Ayuntamiento dejan de ejercer las funciones del gobierno municipal y permite establecer una administración temporal mientras se define una nueva integración conforme a la legislación de Oaxaca.

Después de la votación, Jara designó a Francisco Vásquez Jiménez como comisionado municipal temporal de Juchitán. El Gobierno estatal señaló que tendrá la responsabilidad de garantizar la continuidad de los servicios públicos, la gobernabilidad y la operación administrativa del municipio.

Vásquez Jiménez es originario de Juchitán y ha trabajado durante más de una década en la región del Istmo. Fue director municipal de Protección Civil, es fundador del Heroico Cuerpo de Bomberos local y presidente de Bomberos Voluntarios Zapotecos. También ha desarrollado actividades de comunicación en lengua zapoteca.

La crisis comenzó después de que autoridades federales y estatales detuvieran el 23 de septiembre al presidente municipal Miguel Sánchez Altamirano. Las autoridades lo investigan por su probable responsabilidad en delitos de extorsión agravada y contra la seguridad del Estado. El proceso penal continúa y las acusaciones deberán resolverse ante las instancias judiciales correspondientes.

La situación también llevó al Gobierno de Oaxaca a reforzar la seguridad en Juchitán. La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana estatal realizó una revisión extraordinaria de la Policía Municipal y retiró preventivamente 28 armas largas, 27 armas cortas y 2 mil 29 cartuchos, que fueron trasladados para su resguardo al depósito de la Policía Estatal.

Además, se mantiene un despliegue encabezado por la Policía Estatal y las Fuerzas Especiales Binnizá, con participación y coordinación de la Fiscalía de Oaxaca, Guardia Nacional, Secretaría de la Defensa Nacional y Secretaría de Marina.

La decisión legislativa representa un cambio sustancial respecto de la situación registrada inmediatamente después de la captura del alcalde. Ya no se trata únicamente de una solicitud del gobernador: el Congreso declaró formalmente desaparecido el Ayuntamiento y el Ejecutivo estatal nombró una autoridad temporal.

Jara sostuvo que la medida busca evitar un vacío de autoridad y garantizar una transición ordenada. El Gobierno estatal afirmó que mantendrá presencia institucional permanente mientras se reorganiza la administración municipal.

Con esta resolución, Juchitán entra en una nueva etapa política. Mientras el proceso penal contra el exalcalde continúa por separado, Francisco Vásquez Jiménez queda encargado temporalmente de mantener en funcionamiento el gobierno de uno de los municipios estratégicos del Istmo de Tehuantepec.