BNY Mellon busca esclarecer ante una corte de Florida cómo AlterBank, una pequeña entidad financiera de Santa Lucía, otorgó el millonario crédito semanas antes de que la televisora entrara en concurso mercantil en México.


Un préstamo por 290 millones de dólares concedido a TV Azteca abrió un nuevo frente en la disputa financiera que la televisora mantiene con sus acreedores internacionales. La operación es examinada en Estados Unidos debido al tamaño del banco que otorgó los recursos y a sus vínculos con un empresario venezolano identificado como asesor del entorno del presidente salvadoreño Nayib Bukele.

El financiamiento fue contratado con AlterBank, un banco offshore establecido en Santa Lucía, pocas semanas antes de que TV Azteca iniciara en México su proceso de concurso mercantil para reorganizar sus obligaciones financieras.

The Bank of New York Mellon (BNY Mellon), fiduciario de los tenedores de bonos de la televisora, presentó el pasado 2 de junio una acción ante la Corte Federal del Distrito Sur de Florida para obtener documentos relacionados con el préstamo.

El banco estadounidense sostiene que existen indicios que justifican investigar si AlterBank contaba realmente con capacidad financiera para otorgar por sí mismo los 290 millones de dólares y si la estructura del crédito pudo colocar a esta entidad en una posición preferente frente a acreedores anteriores.

Uno de los elementos que más llamó la atención es el tamaño de AlterBank. De acuerdo con documentos citados en la investigación conjunta de El Faro y Armando.info, la institución tenía alrededor de 4 millones de dólares de capital y tres empleados en Santa Lucía, pese a aparecer como prestamista de una operación 70 veces superior a ese capital.

TV Azteca rechaza que exista una irregularidad. Luciano Pascoe, director general de Noticias y Comunicación de la empresa, declaró a los medios investigadores que el financiamiento fue “legal y legítimo” y afirmó que los recursos se utilizaron para cumplir obligaciones fiscales ante el Servicio de Administración Tributaria.

La investigación periodística también reconstruyó las personas relacionadas con AlterBank. Registros consultados por ambos medios identifican al venezolano Tomás Hernández como director de la institución. Hernández ha sido señalado en investigaciones previas de El Faro como integrante del grupo de asesores venezolanos vinculados al gobierno de Nayib Bukele.

Ese vínculo no significa que el presidente salvadoreño sea propietario del banco ni que haya participado en el préstamo. La conexión documentada corresponde a Hernández y a su relación previa con el entorno gubernamental salvadoreño.

El caso adquiere mayor relevancia por la situación financiera de TV Azteca. La compañía mantiene desde 2021 una disputa con tenedores de bonos después de suspender pagos de intereses correspondientes a una deuda superior a 630 millones de dólares.

En marzo de este año, la televisora solicitó entrar en concurso mercantil en México. Posteriormente, un juzgado declaró procedente el procedimiento y abrió la etapa destinada a negociar con sus acreedores.

BNY Mellon y los bonistas han formulado otras acusaciones dentro de los litigios estadounidenses, entre ellas que TV Azteca habría trasladado activos importantes hacia nuevas subsidiarias y aumentado su endeudamiento. La compañía ha defendido el concurso mercantil como un procedimiento legal destinado a reorganizar sus pasivos y preservar sus operaciones.

La controversia por AlterBank se concentra ahora en determinar de dónde procedieron los 290 millones de dólares, cómo se estructuró el financiamiento y qué prioridad tendría ese crédito frente a las obligaciones anteriores de TV Azteca.

Hasta ahora no existe una resolución judicial que establezca que el préstamo fue simulado o fraudulento. Esas afirmaciones forman parte de los señalamientos formulados por BNY Mellon y deberán ser probadas dentro de los procedimientos correspondientes.

El préstamo coloca así bajo escrutinio no sólo las finanzas de una de las principales televisoras mexicanas, sino también una compleja red de relaciones financieras que se extiende desde México hasta Estados Unidos, Santa Lucía, Venezuela y El Salvador.