La nueva legislación estadounidense amplía las sanciones contra Rusia e Irán y contempla medidas comerciales contra países que compren energía rusa
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, promulgó una legislación que amplía las sanciones contra Rusia e Irán y otorga al Ejecutivo estadounidense facultades para imponer aranceles de hasta 100 % a países que continúen comprando energía rusa.
La medida, aprobada previamente por el Congreso estadounidense, busca incrementar la presión económica sobre Moscú y limitar los ingresos relacionados con la exportación de hidrocarburos. La legislación también contempla acciones contra redes y embarcaciones utilizadas para evadir las sanciones existentes.
La nueva ley representa un cambio relevante porque sus posibles efectos no se limitarían directamente a Rusia. Los países que mantengan determinadas operaciones comerciales con el sector energético ruso podrían quedar expuestos a nuevos aranceles estadounidenses, dependiendo de las decisiones que adopte la administración.
La legislación fue impulsada en el contexto de la guerra entre Rusia y Ucrania y de los esfuerzos de Washington para incrementar la presión sobre el gobierno de Vladimir Putin. Reuters informó que el paquete también contempla medidas relacionadas con sectores energéticos y de defensa rusos.
La decisión ocurre además en un escenario de tensión comercial internacional, en el que Estados Unidos mantiene negociaciones y disputas arancelarias con distintos socios.
El alcance final de las nuevas medidas dependerá de cómo sean aplicadas por el gobierno estadounidense y de las respuestas que adopten los países afectados. Por ahora, la legislación amplía las herramientas disponibles para la Casa Blanca y coloca nuevamente al comercio energético internacional en el centro de la política exterior de Washington.
El gobierno ruso ha calificado previamente este paquete de sanciones como un paso hostil por parte de Estados Unidos.