La estrategia busca reducir las interrupciones de suministro y ampliar el acceso a tratamientos esenciales; no se trata del anuncio de una nueva cura.


La Organización Mundial de la Salud presentó esta semana una estrategia para mejorar el acceso a medicamentos contra el cáncer infantil. El documento, publicado el 15 de septiembre, establece diez intervenciones para el periodo 2026–2030, con énfasis en la continuidad del suministro, las compras y el financiamiento.

La iniciativa responde a una desigualdad persistente. Según la ficha informativa de la OMS, actualizada en marzo, más de 80 % de los niños con cáncer se curan en países de ingresos altos, mientras que en la mayoría de los países de ingresos bajos y medianos la proporción es inferior a 30 %. Son estimaciones internacionales, no una medición exclusiva de México.

El organismo identifica dos obstáculos principales en el mercado de estos medicamentos: una oferta concentrada en pocos proveedores y una demanda fragmentada, con financiamiento insuficiente. Esa combinación genera incertidumbre y puede contribuir a interrupciones en la disponibilidad de tratamientos.

La respuesta propuesta incluye fortalecer a los proveedores, coordinar las necesidades de compra, mejorar los procedimientos regulatorios y asegurar recursos sostenibles. Las primeras acciones buscarán estabilizar el suministro; posteriormente se ampliarán las medidas de transparencia, financiamiento e innovación.

El plan se apoya en la experiencia de la Plataforma Mundial para el Acceso a Medicamentos contra el Cáncer Infantil, establecida por la OMS y St. Jude Children’s Research Hospital, con participación de UNICEF y la Organización Panamericana de la Salud. Los primeros medicamentos comenzaron a llegar a los países participantes en 2025.

La OMS recuerda que muchos cánceres infantiles pueden tratarse con medicamentos genéricos, cirugía y radioterapia. Sin embargo, el diagnóstico tardío, las dificultades para acceder a la atención y el abandono del tratamiento siguen afectando las posibilidades de recuperación. El objetivo de la estrategia es mejorar el acceso a terapias existentes, no sustituir la atención especializada.