El INEGI reportó una inflación anual de 3.62 por ciento durante la primera quincena de octubre. El aumento de las tarifas eléctricas y el encarecimiento de productos como el tomate verde y la calabacita impulsaron los precios.


La inflación en México volvió a acelerarse durante la primera quincena de octubre de 2026, al alcanzar una tasa anual de 3.62 por ciento, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), situación que refleja nuevas presiones sobre los gastos cotidianos de las familias.

El organismo informó este jueves 22 de octubre que el Índice Nacional de Precios al Consumidor aumentó 0.41 por ciento respecto de la quincena anterior, impulsado principalmente por el encarecimiento de la electricidad, algunos alimentos y servicios.

El resultado superó las expectativas de los especialistas y confirmó que persisten dificultades para mantener la inflación cerca del objetivo de 3 por ciento del Banco de México.

¿Qué productos subieron más?

Entre los mayores incrementos quincenales destacó el tomate verde, cuyo precio aumentó 22.07 por ciento, seguido por la electricidad, con 18.51 por ciento, y la calabacita, con 16.27 por ciento.

También registraron aumentos el transporte aéreo, con 14.77 por ciento, y los servicios profesionales, con 9.55 por ciento.

El incremento de las tarifas eléctricas estuvo relacionado principalmente con la conclusión de los subsidios de verano en 18 ciudades, entre ellas Monterrey, Mérida, Cancún y Villahermosa.

En contraste, algunos productos mostraron disminuciones, como el limón, con 10.43 por ciento, el aguacate, con 4.79 por ciento, y la naranja, con 4.58 por ciento.

Servicios mantienen presión sobre los precios

La inflación subyacente, que excluye productos con precios especialmente volátiles, se ubicó en 3.78 por ciento anual.

Dentro de este indicador, los servicios registraron un incremento anual de 4.26 por ciento, lo que muestra que las presiones inflacionarias no se limitan a alimentos y energéticos.

El comportamiento de los precios también influye en las decisiones del Banco de México sobre las tasas de interés, que afectan el costo de créditos personales, hipotecarios y empresariales.

¿Qué significa para las familias?

Una inflación anual de 3.62 por ciento significa que, en promedio, los bienes y servicios incluidos en el índice de precios cuestan más que hace un año.

Sin embargo, el impacto es diferente para cada hogar, dependiendo de sus hábitos de consumo y de la proporción de sus ingresos destinada a alimentación, transporte y servicios básicos.

El nuevo reporte confirma que la estabilidad de precios continúa siendo un desafío para México. Aunque algunos alimentos se abarataron, los aumentos en electricidad y productos de consumo frecuente mantienen la presión sobre el presupuesto familiar.