El Gerald R. Ford, el portaaviones más moderno y poderoso de la Armada de Estados Unidos, se dirige hacia el Caribe, lo que ha encendido las alertas en el gobierno de Nicolás Maduro, que respondió con una movilización militar en todo el territorio venezolano.
De acuerdo con un reporte de The New York Times, el envío del Ford busca reforzar la capacidad estadounidense para atacar embarcaciones sospechosas de narcotráfico o blancos terrestres dentro de Venezuela, en el marco de una serie de medidas que la administración de Donald Trump evalúa para presionar la salida del mandatario venezolano.
El diario señala que, aunque Trump acusa a Maduro de encabezar una red internacional de narcotráfico, hasta el momento no ha presentado pruebas que sustenten esa versión, y algunos analistas cuestionan la supuesta participación directa del gobierno venezolano en el trasiego de drogas hacia Estados Unidos.
En Caracas, el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, anunció un despliegue de fuerzas armadas venezolanas que incluye tropas terrestres, aéreas, navales y fluviales, así como sistemas misilísticos y unidades de la Milicia Bolivariana. Según el comunicado oficial, la movilización forma parte de una “fase superior” del Plan Independencia 200, puesto en marcha desde septiembre para resguardar la soberanía nacional.
Mientras tanto, la Armada estadounidense informó que el portaaviones y sus tres destructores de escolta se encuentran “en el Atlántico occidental”. Sin embargo, una fuente militar citada por el Times confirmó que el grupo de combate se ha posicionado ya en la región del Caribe, tres semanas después de que el secretario de Defensa, Pete Hegseth, ordenara su salida anticipada del Mediterráneo oriental para redirigirlo hacia América Latina.
La maniobra representa una escalada militar sin precedentes recientes: el arribo del Ford y sus buques acompañantes incorpora alrededor de 5 mil 500 efectivos, que se suman a los 10 mil soldados desplegados en la zona, la mitad en tierra en Puerto Rico y el resto a bordo de ocho embarcaciones de guerra. En conjunto, más de 15 mil militares estadounidenses se encuentran actualmente operando en el área, el mayor despliegue en décadas.
La llegada del portaaviones coincide con una serie de operaciones navales en el Pacífico oriental y el mar Caribe, en las que —según el Times— al menos 76 personas han muerto en 19 ataques contra presuntos traficantes de drogas desde principios de septiembre.
Aunque la Armada ha realizado antes giras de “buena voluntad” por aguas latinoamericanas, la reorientación del Gerald R. Ford para una posible misión de combate resulta inusual, señalaron funcionarios activos y retirados consultados por el periódico estadounidense.
El caso recuerda, según un análisis de Michael Crowley, los acontecimientos de 1989, cuando Estados Unidos invadió Panamá y capturó al general Manuel Noriega tras días de asedio. Para algunos observadores, los paralelismos entre Noriega y Maduro comienzan a ser más evidentes a medida que la Casa Blanca evalúa una intervención directa, un escenario alentado por sectores de la derecha latinoamericana, entre ellos la opositora Corina Machado.