Oxfam advierte que el crecimiento de la infraestructura digital podría aumentar la presión sobre los recursos naturales. México cuenta con al menos 66 centros de datos identificados, de los cuales 19 se encuentran en Querétaro y siete en Monterrey.


El crecimiento de los centros de datos en México ha generado preocupación por el consumo de agua y electricidad que requieren estas instalaciones, utilizadas para almacenar información, operar servicios digitales y desarrollar tecnologías de inteligencia artificial.

De acuerdo con una investigación de Oxfam México, retomada este domingo 27 de septiembre, la expansión de esta industria avanza más rápido que las regulaciones ambientales y fiscales necesarias para supervisar sus operaciones.

Efrén Pérez de la Mora, gerente de Gestión del Conocimiento de la organización, advirtió que el desarrollo tecnológico puede generar desigualdades cuando los beneficios económicos se concentran en grandes compañías, mientras las comunidades asumen parte de los costos ambientales.

Querétaro concentra el mayor número de instalaciones

Según información recopilada por la plataforma Data Center Map, México cuenta con 66 centros de datos identificados.

Querétaro encabeza la concentración con 19 instalaciones, seguido por Ciudad de México con 15, Guadalajara con ocho y Monterrey con siete.

También se identifican centros en Mérida, Toluca, Guanajuato y otras ciudades del país.

El crecimiento responde a la demanda de almacenamiento de información, servicios de computación en la nube y nuevas aplicaciones de inteligencia artificial.

Sin embargo, su funcionamiento requiere un suministro constante de energía y, dependiendo de la tecnología utilizada, importantes cantidades de agua para refrigeración.

Un centro de gran tamaño puede consumir millones de litros

El informe La huella que dejan las nubes, elaborado por Oxfam México y Oxfam Intermón, advierte que un centro de datos de gran escala puede llegar a consumir hasta 19 millones de litros de agua diariamente.

La organización señala que ese volumen puede ser comparable con el consumo de una ciudad de aproximadamente 50 mil habitantes.

En Querétaro, donde diversas regiones enfrentaron condiciones de sequía durante 2024 y 2025, Oxfam identificó autorizaciones de extracción de agua vinculadas con instalaciones tecnológicas.

Uno de los casos corresponde a infraestructura de Microsoft, que cuenta con permisos para extraer hasta 25 millones de litros anuales de agua de pozo, de acuerdo con la investigación.

Estas cifras corresponden a capacidades o autorizaciones específicas y no significan que todos los centros de datos consuman cantidades equivalentes.

La inteligencia artificial incrementa la demanda energética

La expansión de la inteligencia artificial también ha aumentado las necesidades de procesamiento de información.

Oxfam señala que durante 2024 los centros de datos consumieron aproximadamente 415 teravatios-hora de electricidad a escala mundial, equivalentes a cerca de 1.5 por ciento de la demanda eléctrica global.

Las proyecciones contemplan que esa participación podría duplicarse hacia 2030 si continúa el crecimiento de la industria.

El desarrollo de nuevos sistemas tecnológicos requiere ampliar la capacidad de generación, transmisión y distribución de electricidad.

Piden regulación y transparencia

Oxfam considera necesario establecer reglas específicas sobre consumo de agua, demanda eléctrica, evaluaciones ambientales y obligaciones de transparencia.

La organización también propone revisar los beneficios fiscales otorgados a grandes compañías y garantizar que las comunidades participen en las decisiones relacionadas con la instalación de nueva infraestructura.

El desafío consiste en aprovechar las oportunidades económicas de la digitalización sin comprometer el acceso de la población a servicios esenciales.

La expansión de los centros de datos coloca a México frente a una decisión de largo plazo: cómo impulsar la inteligencia artificial y la economía digital mientras se garantiza un uso responsable del agua, la electricidad y los recursos públicos.