Ciudad de México.– En el marco de una visita oficial, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y su homólogo francés Emmanuel Macron acordaron fortalecer la cooperación entre México y Francia en distintos ámbitos, destacando un gesto de profundo valor cultural: el intercambio temporal de los códices Azcatitlán y Boturini, que serán exhibidos en ambos países durante las celebraciones por los 200 años de relaciones diplomáticas.

Durante su encuentro en Palacio Nacional, los mandatarios reafirmaron su intención de impulsar proyectos conjuntos en materia científica, educativa, cultural, económica y de igualdad de género, además de renovar el tratado comercial vigente entre ambas naciones.

Macron subrayó la cercanía entre México y Francia, calificando al país como un “amigo y socio estratégico”, y anunció que el Códice Azcatitlán, resguardado en la Biblioteca Nacional de Francia, se presentará en México el próximo año como parte de una exposición binacional.

Por su parte, Sheinbaum destacó que México enviará a Francia el Códice Boturini, pieza fundamental para la comprensión de la identidad y memoria histórica del pueblo mexicano. “Estos códices no sólo son documentos del pasado, son la voz escrita de nuestros antepasados y la raíz viva de nuestra identidad”, expresó la mandataria.

Un acto simbólico de cooperación cultural

El intercambio de los códices forma parte de una serie de acuerdos de colaboración cultural que incluirán exposiciones simultáneas y programas de investigación conjunta entre instituciones de ambos países. Los Ministerios de Cultura de México y Francia conformarán un grupo de trabajo para definir los detalles del traslado y exhibición de las piezas bajo estándares internacionales de conservación.

Además del ámbito cultural, la visita oficial permitió avanzar en convenios de intercambio académico y científico, así como en la creación de nuevos espacios de cooperación para el desarrollo tecnológico y la innovación.

Inicio de una nueva etapa bilateral

Sheinbaum y Macron sostuvieron tres reuniones durante la jornada: una bilateral entre jefes de Estado, otra con miembros de sus gabinetes y una tercera con representantes empresariales, con el fin de impulsar inversiones y fortalecer la relación económica.

El mandatario francés celebró el inicio de un “nuevo capítulo” entre ambos países, asegurando que la relación será “más global, más concreta y más ambiciosa”. Esta visita marca la primera estancia oficial de un presidente francés en México desde 2014, y sienta las bases para una colaboración más estrecha rumbo al bicentenario de los vínculos diplomáticos entre ambas naciones.