Aunque representan 51.9 por ciento de la población nacional, las mujeres continúan enfrentando dificultades para acceder a empleos remunerados y puestos de dirección. La desigualdad salarial y las responsabilidades de cuidado figuran entre los principales obstáculos.


La participación de las mujeres en el mercado laboral mexicano continúa mostrando diferencias importantes frente a los hombres, pese a los avances registrados durante los últimos años, de acuerdo con información del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) difundida este domingo 25 de octubre.

Los resultados de la Encuesta Intercensal 2025 muestran que la participación laboral femenina pasó de 38.8 por ciento en 2020 a 41 por ciento en 2025, un incremento de apenas 2.2 puntos porcentuales durante cinco años.

En contraste, la participación masculina alcanzó 70.6 por ciento, lo que evidencia una diferencia considerable en el acceso al trabajo remunerado.

Persisten diferencias salariales

Las estadísticas también muestran que las mujeres continúan percibiendo ingresos inferiores a los de los hombres.

Según la medición y el sector económico, por cada 100 pesos que recibe un hombre, una mujer obtiene en promedio entre 65 y 81 pesos.

La desigualdad resulta especialmente visible entre los trabajadores con mayores ingresos. Durante 2025, aproximadamente tres de cada cuatro personas que ganaban más de cinco salarios mínimos eran hombres.

Estos resultados reflejan diferencias en las oportunidades de contratación, remuneración y acceso a posiciones mejor pagadas.

El trabajo doméstico limita oportunidades

Otro factor relevante es la distribución desigual de las responsabilidades familiares.

Las mujeres destinan un promedio de 40.9 horas semanales a actividades domésticas y de cuidado no remuneradas, frente a 19.5 horas de los hombres.

Esta diferencia puede limitar las oportunidades de capacitación, desarrollo profesional y permanencia en empleos de tiempo completo.

Tecnología también presenta brechas

La participación femenina sigue siendo reducida en sectores vinculados con la innovación tecnológica.

De acuerdo con los datos retomados en la investigación, solamente uno de cada diez puestos directivos de la industria informática está ocupado por una mujer.

Úrsula Quijano, directora de Laboratoria, destacó la necesidad de ampliar las oportunidades de formación tecnológica y fortalecer la contratación incluyente.

La incorporación de más mujeres al empleo formal representa un desafío económico y social para México. Reducir las diferencias salariales y facilitar el acceso a capacitación y servicios de cuidado serán elementos fundamentales para ampliar sus oportunidades laborales.