El presidente estadounidense firmó una orden para retirar tarifas de importación a determinados productos agrícolas, forestales e industriales canadienses. Las modificaciones entrarán en vigor el 30 de octubre, aunque otras mercancías seguirán sujetas a restricciones.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una orden para eliminar los aranceles de 50 por ciento aplicados a determinados productos procedentes de Canadá, en una decisión que busca reducir los costos para empresas y agricultores estadounidenses que dependen de suministros del país vecino.
La medida, anunciada el viernes 23 de octubre y difundida este sábado por agencias internacionales, entrará en vigor el próximo 30 de octubre, pocos días antes de las elecciones legislativas estadounidenses del 3 de noviembre.
La modificación ocurre después de meses de tensiones comerciales entre ambos países y de solicitudes presentadas por representantes empresariales afectados por el encarecimiento de las importaciones.
¿Qué productos dejarán de pagar aranceles?
Entre las mercancías beneficiadas se encuentran determinados tipos de madera contrachapada, productos de papel, materiales de embalaje, maquinaria y equipos industriales.
También se incluyen algunos insumos utilizados por productores agrícolas estadounidenses, como cajas especializadas para transportar cosechas.
La Casa Blanca argumentó que las excepciones buscan atender necesidades comerciales y reducir presiones sobre sectores productivos que dependen de bienes difíciles de sustituir con proveedores nacionales.
Canadá mantiene diferencias comerciales
La decisión no representa la eliminación general de los aranceles impuestos a Canadá.
La administración estadounidense también incorporó otros productos a la lista de mercancías sujetas a tarifas de 50 por ciento, entre ellos determinadas alfombras, pinturas, champús y equipos de aire acondicionado.
El Gobierno canadiense informó que analiza los cambios para determinar sus consecuencias económicas.
Las diferencias comerciales entre ambos países se intensificaron después del fracaso de negociaciones bilaterales y de la aplicación de medidas arancelarias y represalias comerciales.
La decisión tiene impacto político
La modificación fue respaldada por la senadora republicana Susan Collins, representante de Maine, estado cuya economía mantiene importantes vínculos con proveedores canadienses.
Collins había solicitado excepciones para proteger a agricultores y empresas afectados por el incremento de costos.
Por su parte, dirigentes demócratas cuestionaron el momento del anuncio y señalaron que la política arancelaria del Gobierno ha contribuido al encarecimiento de diversos productos.
Comercio y elecciones, bajo atención
La decisión refleja las dificultades de mantener aranceles elevados en sectores donde las cadenas de suministro dependen de productos importados.
Aunque las excepciones podrían beneficiar a determinadas empresas, los efectos finales dependerán de su aplicación y de las decisiones comerciales que adopten ambos gobiernos.
Con las elecciones legislativas cada vez más cerca, Estados Unidos modifica parte de su estrategia arancelaria frente a Canadá. La medida ofrece alivio a determinados sectores, pero no resuelve las diferencias comerciales que permanecen entre ambos países.