La Secretaría de Agricultura suspendió el ingreso de productos avícolas procedentes de Brasil después de confirmarse un brote viral en una granja comercial. La medida busca proteger la producción mexicana y evitar la introducción de una enfermedad altamente contagiosa entre las aves.
El Gobierno de México mantiene este martes 20 de octubre la suspensión de importaciones de productos avícolas provenientes de Brasil, después de que las autoridades sanitarias de ese país confirmaran un brote de la enfermedad de Newcastle en una granja comercial de pollos de engorda.
La medida fue anunciada por la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, a través del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), como parte de los protocolos internacionales para prevenir la introducción de enfermedades que puedan afectar la producción pecuaria.
El brote fue identificado en el municipio de Nova Itaberaba, ubicado en el estado brasileño de Santa Catarina, una de las principales regiones productoras y exportadoras de carne de pollo.
¿Qué productos quedaron restringidos?
La suspensión comprende carne de ave, despojos avícolas, huevo fértil, pollitos de hasta tres días de edad y determinadas especies de aves destinadas a comercialización.
También se incluyen aves ornamentales, canoras y rapaces, además de productos y animales que los viajeros pretendan introducir desde Brasil.
Para aplicar la medida, Senasica desactivó temporalmente los requisitos zoosanitarios que permitían autorizar estas importaciones.
Las restricciones permanecerán mientras las autoridades mexicanas evalúan la información sanitaria proporcionada por Brasil.
¿Qué es la enfermedad de Newcastle?
La enfermedad de Newcastle es una infección viral altamente contagiosa que afecta principalmente a las aves domésticas y silvestres.
Puede provocar dificultades respiratorias, alteraciones digestivas y daños neurológicos, además de una elevada mortalidad en determinadas poblaciones avícolas.
Su propagación representa un riesgo económico para la industria debido a las pérdidas productivas y las restricciones comerciales que pueden derivarse de un brote.
Aunque en circunstancias excepcionales puede afectar a personas expuestas directamente al virus, no se considera un riesgo importante para los consumidores de carne de pollo debidamente manipulada y cocinada.
Brasil deberá acreditar control del brote
Las autoridades mexicanas informaron que continuarán recibiendo reportes sanitarios de Brasil para evaluar la evolución de la enfermedad y determinar cuándo existen condiciones para restablecer las importaciones.
Por su parte, representantes de la industria avícola brasileña señalaron que cuentan con protocolos para controlar el brote y proteger la seguridad de los productos destinados al consumo.
México mantiene medidas de vigilancia para preservar su condición sanitaria y reducir el riesgo de introducir enfermedades de importancia económica.
La suspensión busca proteger a los productores nacionales y prevenir posibles afectaciones a la industria avícola. El restablecimiento del comercio dependerá de las evidencias sanitarias y de las evaluaciones realizadas por las autoridades competentes.