Datos de una agencia estadounidense muestran que 71 por ciento de las armas enviadas a rastrear desde México durante 2025 tuvieron origen en el mercado de Estados Unidos. La cifra reabre el debate sobre el tráfico de armamento y la seguridad fronteriza.


Un informe de la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos de Estados Unidos (ATF) reveló que 71 por ciento de las armas aseguradas en México durante 2025 y enviadas para su rastreo tuvieron origen estadounidense, lo que confirma la relevancia del flujo de armamento procedente del país vecino en las investigaciones sobre delincuencia organizada.

De acuerdo con los registros actualizados por la agencia el 25 de agosto y difundidos este domingo 27 de septiembre, las autoridades mexicanas enviaron información de 32 mil 144 armas para identificar su procedencia. De ese total, 22 mil 817 fueron vinculadas con Estados Unidos.

El reporte también muestra que el volumen de armas sometidas a rastreo aumentó 78 por ciento respecto de 2015, cuando se registraron 18 mil 44 unidades.

Aumenta la proporción de armamento estadounidense

De las armas rastreadas en 2025, un total de 16 mil 406 fueron fabricadas en Estados Unidos, mientras que otras 6 mil 411 fueron producidas en diferentes países, pero ingresaron legalmente al mercado estadounidense antes de llegar a México.

La proporción de armas vinculadas con ese país ha crecido durante los últimos años. En 2022 representaban 65 por ciento del total rastreado; para 2023 aumentaron a 67.5 por ciento y en 2024 alcanzaron 70 por ciento.

El dato de 2025 constituye el porcentaje más elevado registrado durante el periodo reciente.

Sin embargo, las cifras corresponden a armas enviadas para rastreo y no necesariamente representan la totalidad del armamento ilegal que circula en México.

Miles de armas siguen sin origen identificado

La ATF señaló que en 9 mil 327 casos no fue posible determinar el país de procedencia debido a información incompleta o a la ausencia de registros suficientes.

La dependencia tampoco descartó que algunas de esas armas hubieran transitado previamente por territorio estadounidense.

Esta limitación evidencia las dificultades que enfrentan las autoridades para reconstruir las rutas comerciales y de tráfico utilizadas por organizaciones delictivas.

Seguridad fronteriza vuelve al debate

Los resultados fueron difundidos días después de que el presidente Donald Trump cuestionara la situación de violencia en México durante su participación ante la Asamblea General de las Naciones Unidas.

La presidenta Claudia Sheinbaum respondió que el problema de seguridad debe analizarse considerando también el consumo de drogas y la producción de armas en Estados Unidos.

La mandataria reiteró que ambos gobiernos mantienen mecanismos de coordinación para combatir a las organizaciones criminales y atender las actividades ilícitas transfronterizas.

El informe de la ATF coloca nuevamente bajo atención la necesidad de fortalecer la cooperación bilateral, mejorar el rastreo de armamento y combatir las redes responsables de introducir armas ilegalmente a territorio mexicano.