Datos del INEGI revelan que el acceso a internet comienza a edades cada vez más tempranas. Investigadores y docentes llaman a fortalecer la educación digital y la protección de niñas, niños y adolescentes.
El acceso a internet se ha convertido en una actividad cotidiana para la mayoría de los menores de edad en México. De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el 85.4 por ciento de las niñas y los niños de entre seis y 14 años utiliza la red, situación que ha abierto un debate sobre los efectos de las pantallas, las redes sociales y las plataformas digitales en su desarrollo.
Las cifras, retomadas en una investigación publicada este domingo, muestran que el uso de internet aumenta considerablemente entre los jóvenes de 15 a 24 años, grupo en el que alcanza 97.6 por ciento.
El crecimiento de la conectividad ofrece oportunidades educativas y de comunicación, pero también plantea desafíos relacionados con la privacidad, la exposición a contenidos inadecuados y el tiempo que los menores permanecen frente a los dispositivos.
Niños pasan varias horas conectados
Según la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares, en su edición de 2024, los menores de seis a 11 años permanecían conectados un promedio de 2.6 horas diarias.
Entre los adolescentes de 12 a 17 años, el tiempo aumentaba a 4.5 horas, mientras que entre los jóvenes de 18 a 24 años alcanzaba 5.7 horas.
Especialistas en educación señalaron que estos indicadores deben analizarse considerando el tipo de contenido consumido y las actividades que realizan los usuarios.
Piden educación digital desde las escuelas
Investigadores de la Benemérita Escuela Nacional de Maestros advirtieron que la discusión no debe limitarse a prohibir teléfonos celulares en las aulas.
Consideraron necesario desarrollar estrategias pedagógicas que permitan a los estudiantes comprender cómo funcionan los algoritmos, identificar información engañosa y proteger sus datos personales.
También destacaron la responsabilidad compartida entre familias, escuelas, empresas tecnológicas y autoridades.
El desafío de proteger a las infancias
La UNESCO ha documentado que más de un centenar de países han establecido algún tipo de regulación sobre el uso de tecnologías digitales.
En México, especialistas consideran indispensable acompañar cualquier medida regulatoria con educación, supervisión y herramientas de prevención.
El reto no consiste únicamente en limitar el tiempo frente a una pantalla, sino en garantizar que niñas, niños y adolescentes puedan aprovechar la tecnología sin quedar expuestos a riesgos que comprometan su bienestar y desarrollo.