La mujer, de 54 años, permaneció hospitalizada durante diez días en la Clínica 2 del IMSS. Antes de su ingreso habría referido el consumo de un producto identificado como “Diablo” y anfetamina con fines de pérdida de peso.
Una mujer de 54 años falleció este miércoles en la Clínica 2 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), en Saltillo, después de permanecer hospitalizada durante diez días por complicaciones de salud que comenzaron tras la ingesta de sustancias que, según los reportes del caso, utilizaba con la intención de bajar de peso.
La mujer fue identificada como Juana María “N”, residente de la colonia Mirasierra. Había ingresado al hospital alrededor de las 19:45 horas del pasado 20 de septiembre, después de presentar malestares que requirieron atención médica.
De acuerdo con la información recabada durante su hospitalización, la paciente manifestó haber ingerido un producto identificado como “Diablo”, además de anfetamina, sustancias que presuntamente consumía con fines de pérdida de peso. Hasta ahora no se ha precisado públicamente la cantidad ingerida ni la composición exacta del producto referido en este caso.
Juana María permaneció internada desde el 20 de septiembre mientras recibía atención médica. Su estado fue reportado como delicado y finalmente su fallecimiento quedó registrado alrededor de las 10:15 horas de este miércoles 30 de septiembre.
Personal de la institución notificó el deceso a las autoridades para realizar los procedimientos correspondientes. Será necesario establecer mediante los estudios médicos y ministeriales la causa definitiva de muerte y determinar qué relación tuvieron las sustancias referidas con el deterioro de su salud.
El caso adquiere especial relevancia por los antecedentes sanitarios relacionados con productos comercializados bajo la denominación “Diablo”. La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) emitió desde febrero de 2022 una alerta sobre seis productos de esa marca que se promocionaban irregularmente como suplementos alimenticios.
Entre ellos se encontraba “Diablo Burn 24/7”, anunciado con supuestas propiedades para quemar grasa. Cofepris determinó que esos productos incumplían la regulación sanitaria, contenían ingredientes prohibidos y atribuían propiedades terapéuticas sin evidencia técnico-científica suficiente. La autoridad indicó que no debían comercializarse, distribuirse ni publicitarse.
Sin embargo, con la información disponible hasta este miércoles no puede establecerse que el producto mencionado por la mujer sea exactamente alguno de los seis incluidos en aquella alerta sanitaria. Esa identificación deberá confirmarse antes de vincular directamente ambos hechos.
Cofepris recuerda además que los suplementos alimenticios no están destinados a tratar la obesidad ni deben promocionarse como productos para bajar de peso. Los medicamentos utilizados con ese objetivo requieren evaluación y, dependiendo del producto, supervisión de profesionales de la salud.
La autoridad sanitaria también ha advertido sobre los riesgos de utilizar medicamentos para perder peso sin supervisión médica y sobre la comercialización de productos irregulares a través de redes sociales, plataformas digitales y establecimientos informales.
El caso de Saltillo vuelve así a colocar bajo atención los riesgos de recurrir a sustancias o productos adelgazantes sin conocer con precisión su composición, procedencia o efectos.
Las autoridades deberán ahora esclarecer qué sustancias consumió Juana María, en qué cantidades y cuál fue la causa médica definitiva de su fallecimiento. Hasta contar con esos resultados, la relación causal entre el producto referido, la anfetamina y su muerte debe considerarse parte de la investigación y no una conclusión definitiva.