La intoxicación de tres alumnas con cristal abrió una investigación que ya alcanzó un domicilio señalado como posible punto de venta de droga. Autoridades y especialistas llaman a reforzar la prevención entre adolescentes y familias.


El consumo de drogas sintéticas encendió las alertas en la comunidad educativa de Monterrey después de que tres alumnas de secundaria resultaran intoxicadas tras consumir cristal dentro de su plantel.

El caso ocurrió en la Secundaria No. 7 “Fray Servando Teresa de Mier”, ubicada en la colonia Martínez. De acuerdo con la Fiscalía General de Justicia de Nuevo León, una de las estudiantes habría obtenido la droga en su domicilio y posteriormente la llevó a la escuela, donde la compartió con sus compañeras.

La investigación dio un giro este miércoles. El fiscal Javier Flores Saldívar informó que el domicilio del que presuntamente salió la sustancia es investigado como un posible punto de venta de droga, por lo que las autoridades analizan realizar nuevas diligencias y, en caso de ser necesario, cateos.

El episodio había provocado preocupación después de que dos de las menores necesitaran atención hospitalaria. La Secretaría de Educación confirmó posteriormente que las estudiantes fueron dadas de alta y se encuentran fuera de peligro y bajo resguardo de sus familias.

La Fiscalía mantiene abierta una carpeta de investigación para esclarecer cómo llegó el cristal a manos de las menores y determinar posibles responsabilidades. Las identidades de las estudiantes permanecen protegidas debido a que son menores de edad.

El caso no es suficiente, por sí solo, para afirmar que existe una red de venta de drogas dentro de las escuelas de Monterrey. Lo que sí muestra es el riesgo de que sustancias disponibles en entornos familiares o comunitarios terminen llegando hasta adolescentes y, eventualmente, al interior de los planteles.

La preocupación aumentó después de conocerse otro episodio en Nuevo León. En Montemorelos, una estudiante de la Secundaria No. 2 “Antonio de la Garza García” tuvo que recibir atención médica después de consumir una gomita con marihuana. Las autoridades investigan cómo obtuvo el producto.

La problemática coincide con esfuerzos recientes para fortalecer la prevención. Apenas el 22 de septiembre, el DIF Nuevo León puso en marcha MAPA, Programa de Medidas de Atención, Prevención y Apoyo, una estrategia que pretende llegar a más de 11 mil 500 adolescentes y sus familias en 39 planteles del estado.

El programa busca enseñar a estudiantes, madres, padres y cuidadores a identificar factores de riesgo, reconocer señales de consumo y conocer las rutas disponibles para solicitar ayuda. También contempla talleres y acompañamiento para fortalecer la comunicación dentro de las familias.

La Secretaría de Salud estatal mantiene además programas de orientación sobre adicciones dirigidos a estudiantes de secundaria, preparatoria y universidad, con talleres preventivos y atención psicológica.

El cristal o metanfetamina representa un riesgo especialmente importante por su capacidad para generar dependencia y por los efectos que puede producir sobre el sistema nervioso. Su consumo puede provocar alteraciones cardiovasculares, ansiedad, agitación y otros problemas graves de salud.

El caso de la Secundaria 7 deja ahora dos investigaciones abiertas: una relacionada directamente con la intoxicación de las alumnas y otra sobre el origen de la sustancia.

Más allá de lo ocurrido dentro del baño de una escuela, la pregunta que enfrentan autoridades y familias es más amplia: cómo impedir que las drogas disponibles en las calles y los hogares terminen llegando a las manos de estudiantes cada vez más jóvenes.