El huracán ingresó a Sonora como categoría 1 después de cruzar Baja California Sur. Lluvias torrenciales provocaron inundaciones y complicaciones viales, mientras autoridades activaron operativos de emergencia.


El huracán Polo tocó tierra este martes en Sonora como categoría 1, en la zona de Guaymas y Empalme, donde sus lluvias torrenciales provocaron inundaciones en calles y colonias, además de fuertes vientos y un incremento considerable del oleaje.

Se trata del segundo impacto de Polo en territorio mexicano. Durante la noche del lunes y madrugada del martes, el ciclón atravesó Baja California Sur antes de internarse en el golfo de California y dirigirse hacia las costas sonorenses.

Polo llegó a Sonora considerablemente debilitado respecto de la fuerza que alcanzó días atrás, cuando llegó a convertirse en un poderoso huracán categoría 5. Sin embargo, al aproximarse a Guaymas todavía mantenía vientos máximos sostenidos cercanos a 120 kilómetros por hora, suficientes para conservar la clasificación de huracán categoría 1.

Desde las primeras horas de este martes, las precipitaciones comenzaron a generar problemas en Guaymas. Diversas calles registraron acumulaciones importantes de agua y algunos vehículos quedaron expuestos a corrientes e inundaciones, mientras las autoridades pidieron evitar desplazamientos innecesarios.

Protección Civil había advertido que Polo podría generar acumulados de 75 a 150 milímetros de lluvia, con posibilidad de cantidades mayores de manera localizada. Las precipitaciones representan uno de los principales riesgos del ciclón incluso después de que disminuya la velocidad de sus vientos.

La situación llevó a activar el Plan DN-III-E, con participación de elementos militares en tareas preventivas y de apoyo a la población. Las autoridades mantienen además desplegados equipos de Protección Civil, seguridad y servicios de emergencia.

Guaymas se había preparado desde el lunes para la llegada del fenómeno. El Ayuntamiento solicitó suspender actividades comerciales y Protección Civil de Sonora ordenó detener temporalmente las actividades no esenciales en 14 municipios, entre ellos Guaymas, Empalme, Hermosillo, Cajeme, Navojoa y Huatabampo.

Los puertos de Guaymas y otras localidades costeras también permanecen sujetos a restricciones debido a las condiciones del mar. Las autoridades marítimas habían pedido previamente a pescadores y propietarios de embarcaciones retirarlas o colocarlas en sitios seguros.

El impacto en Sonora ocurrió después de que Polo atravesara Baja California Sur. En aquella entidad, las autoridades reportaron saldo blanco en cuanto a pérdidas humanas, aunque se registraron inundaciones, caída de árboles y otras afectaciones. Cerca de 700 personas recurrieron a refugios temporales durante el paso del huracán.

El peligro no termina con el ingreso a tierra. Al avanzar sobre Sonora, Polo comenzará a perder organización y fuerza, pero sus remanentes continuarán produciendo lluvias capaces de provocar inundaciones repentinas, crecimiento de arroyos y deslaves.

La recomendación para la población es permanecer alejada de cauces, arroyos, vados y calles inundadas. Protección Civil insiste en que no se debe intentar atravesar una corriente de agua a pie ni en automóvil, aun cuando aparentemente tenga poca profundidad.

Las autoridades también piden mantenerse lejos de postes, árboles, anuncios y cables eléctricos afectados por el viento, así como conservar cargados los teléfonos y seguir únicamente información procedente de fuentes oficiales.

Polo llegó a Sonora con menos fuerza que durante su paso por el Pacífico, pero con una amenaza diferente: la enorme cantidad de agua que transporta.

En Guaymas, las primeras imágenes de calles inundadas muestran que el principal desafío de las próximas horas será permitir que el agua descienda, mantener abiertas las rutas de emergencia y evaluar los daños que deje el segundo impacto del huracán en México.