El Gobierno federal presentó nuevos avances sobre el caso de los 43 normalistas. El reanálisis de comunicaciones, dispositivos y expedientes permitió identificar movimientos posteriores a los ataques y abrir nuevas líneas de investigación.


Doce años después de la desaparición de los 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa, el Gobierno federal presentó este lunes nuevas líneas de investigación construidas a partir del reanálisis de expedientes, comunicaciones telefónicas y dispositivos utilizados durante y después de los ataques ocurridos en Iguala, Guerrero, la noche del 26 y madrugada del 27 de septiembre de 2014.

El informe fue presentado por Arturo Medina, subsecretario de Derechos Humanos, Población y Migración de la Secretaría de Gobernación y presidente de la Comisión para la Verdad y Acceso a la Justicia del Caso Ayotzinapa, junto con Mauricio Pazarán, fiscal de la Unidad Especial de Investigación y Litigación para el Caso Ayotzinapa.

Una de las principales novedades se concentra en los teléfonos celulares. La Fiscalía General de la República realizó un nuevo análisis de miles de comunicaciones para reconstruir qué ocurrió con los dispositivos de los estudiantes y establecer quiénes los utilizaron después de los ataques.

Las investigaciones detectaron actividad en algunos teléfonos después de la desaparición de los normalistas, información que permitió identificar nuevos contactos, ubicaciones y posibles relaciones entre personas involucradas en los hechos. Esos datos no resuelven por sí mismos el caso, pero han permitido abrir nuevas rutas de investigación.

La presidenta Claudia Sheinbaum explicó por la mañana que estas líneas surgieron mediante mecanismos y metodologías que no habían sido utilizados anteriormente sobre las propias carpetas de investigación. La mandataria insistió en que la presentación del informe no representa el cierre del expediente.

Las nuevas investigaciones abarcan también instalaciones relacionadas con el manejo de cuerpos en Iguala. El informe incluye diligencias en funerarias y en el Servicio Médico Forense, además del análisis de restos humanos, documentos y otros indicios obtenidos durante las investigaciones recientes.

Entre los sitios examinados se encuentra la funeraria El Ángel, donde las autoridades investigan un horno y otros elementos que podrían estar relacionados con una de las nuevas hipótesis. Estas diligencias permanecen abiertas y los indicios deberán someterse a análisis científicos antes de establecer conclusiones sobre su relación con los estudiantes desaparecidos.

El nuevo modelo de investigación también incluye una revisión profunda de actuaciones realizadas durante años anteriores. La FGR informó desde agosto que ese reanálisis había permitido abrir nuevas líneas y derivó, entre otras acciones, en la detención del exgobernador de Guerrero Ángel “N”. La Fiscalía lo acusa de posible participación en el ocultamiento y destrucción de evidencias; su responsabilidad deberá resolverse judicialmente y conserva la presunción de inocencia.

Las autoridades federales mantienen además las búsquedas y órdenes de aprehensión relacionadas con otras personas investigadas. El Gobierno sostiene que la nueva etapa pretende utilizar información que ya existía dentro de los expedientes, pero que no había sido cruzada o examinada con las herramientas empleadas actualmente.

Las madres y padres de los 43 no participaron en la presentación pública de este lunes. Sheinbaum aseguró que las familias ya conocían el contenido del informe mediante reuniones previas y que mantienen comunicación con la Secretaría de Gobernación y la Fiscalía.

El caso continúa lejos de una conclusión definitiva. Las nuevas líneas deberán producir evidencia suficiente para esclarecer qué ocurrió con los estudiantes, determinar responsabilidades individuales y, principalmente, establecer su paradero.

A doce años de la noche de Iguala, el análisis de teléfonos y comunicaciones vuelve a colocar información antigua bajo una nueva mirada. Para las familias, sin embargo, la exigencia permanece intacta: conocer la verdad y encontrar a los 43 normalistas desaparecidos.