Las recién nacidas fueron entregadas a familias equivocadas en el Hospital de Gineco Pediatría No. 31. El Instituto ofreció disculpas, inició una investigación y anunció acompañamiento psicológico, médico y jurídico.
Dos familias de Mexicali vivieron durante aproximadamente un mes con bebés que no eran sus hijas biológicas después de un error ocurrido en el Hospital de Gineco Pediatría No. 31 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). El propio Instituto confirmó el intercambio y ofreció una disculpa pública por lo sucedido.
Las dos niñas nacieron en el mismo hospital y fueron entregadas posteriormente a familias equivocadas. De acuerdo con información recabada por medios locales, los nacimientos ocurrieron con aproximadamente media hora de diferencia y el problema habría surgido durante el proceso de colocación de los brazaletes utilizados para identificar a las recién nacidas.
Familiares señalaron que personal del Instituto les explicó que una de las niñas habría perdido su pulsera de identificación y ésta fue colocada incorrectamente. Esta versión forma parte de la reconstrucción inicial del caso; el IMSS mantiene abierta una investigación para establecer exactamente cómo ocurrió la equivocación y determinar responsabilidades.
El intercambio permaneció sin detectarse durante aproximadamente un mes. Una de las familias comenzó a tener dudas sobre la identidad de la bebé y se realizaron pruebas genéticas. Los resultados de ADN confirmaron finalmente que las niñas habían sido entregadas a familias distintas de las que biológicamente les correspondían.
El caso generó además cuestionamientos por el manejo de la información. Gabriela Paredes Orozco, titular de la Unidad de Atención a la Derechohabiencia del IMSS, reconoció que las familias no fueron informadas desde el primer momento en que surgieron dudas sobre la identidad de las menores. La funcionaria se reunió personalmente con los afectados y ofreció una disculpa en nombre de la institución.
Las consecuencias para las familias no son únicamente administrativas. Familiares describieron una fuerte afectación emocional después de haber cuidado durante semanas a una niña creyendo que era su hija biológica. El IMSS puso a disposición de ambas familias acompañamiento psicológico, atención médica y asesoría jurídica.
La institución mantiene además coordinación con la Procuraduría de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes y con autoridades del DIF para proteger el interés superior de las recién nacidas durante el proceso. También se realizarán nuevas pruebas genéticas para confirmar plenamente sus identidades.
El IMSS anunció una revisión de los procedimientos de identificación utilizados durante la atención obstétrica y neonatal. También colaborará con las autoridades para esclarecer lo sucedido y determinar posibles responsabilidades del personal involucrado.
Por tratarse de menores de edad, la institución señaló que mantendrá protegidas sus identidades y datos personales. El objetivo inmediato es garantizar su bienestar y acompañar a las familias durante un proceso particularmente delicado después del vínculo afectivo desarrollado durante las primeras semanas de vida.
El caso de Mexicali abre ahora una investigación sobre una falla crítica en uno de los procedimientos básicos de atención neonatal: garantizar que cada recién nacido permanezca correctamente identificado desde el momento del nacimiento hasta su entrega a la familia.
El IMSS ya reconoció el error. Lo que falta por esclarecer es cómo pudo ocurrir, por qué permaneció sin corregirse durante semanas y qué medidas se adoptarán para impedir que una situación semejante vuelva a repetirse.