El Gobierno mexicano plantea incrementar las importaciones estadounidenses y reducir compras provenientes de otros mercados durante la revisión del tratado comercial.


México prepara cambios en su estrategia comercial como parte de las negociaciones para la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). La presidenta Claudia Sheinbaum informó este lunes que el país contempla incrementar sus compras de productos estadounidenses y disminuir determinadas importaciones provenientes de otras naciones.

La mandataria explicó durante su conferencia matutina que uno de los planteamientos de Washington consiste en reducir el déficit comercial estadounidense. La revisión del origen de las importaciones mexicanas aparece así como una de las alternativas para atender parte de esas preocupaciones sin modificar, por ahora, las bases del acuerdo regional.

La declaración ocurre mientras los dos gobiernos mantienen conversaciones sobre comercio, aranceles y cadenas productivas. México y Estados Unidos tienen economías ampliamente integradas, particularmente en sectores como el automotriz, manufacturero, agroalimentario y electrónico.

El planteamiento no significa que México vaya a suspender de manera general las importaciones procedentes de otros países. Lo anunciado por Sheinbaum es una estrategia que buscaría modificar la composición de determinadas compras internacionales para favorecer una mayor integración norteamericana.

La revisión del T-MEC será determinante para las empresas que producen bienes a ambos lados de la frontera. Muchas cadenas de manufactura dependen de componentes que atraviesan varias veces México, Estados Unidos y Canadá antes de convertirse en un producto terminado.

Por ahora tampoco existe una lista definitiva de productos que México dejaría de comprar en otros mercados ni de aquellos que incrementaría desde Estados Unidos. Esos detalles dependerán del desarrollo de las negociaciones.

La estrategia coloca nuevamente al T-MEC en el centro de la relación bilateral. El reto será encontrar un equilibrio entre las solicitudes estadounidenses y la protección de las empresas, empleos y cadenas productivas mexicanas.