La organización precalificó una presentación multidosis de una vacuna materna, un paso orientado a facilitar su distribución en países con menos recursos.
La Organización Mundial de la Salud anunció este miércoles la precalificación de una presentación multidosis de la vacuna materna contra el virus respiratorio sincitial, conocido como VRS. La decisión busca facilitar el acceso a una herramienta destinada a proteger a los bebés frente a enfermedades respiratorias graves durante sus primeros meses de vida.
La vacuna, denominada RSVpreF y comercializada como Abrysvo, se administra durante el embarazo para que la madre transfiera anticuerpos al bebé antes del nacimiento. Su objetivo es ofrecer protección durante los primeros seis meses de vida, una etapa de especial vulnerabilidad. No se trata de una vacuna que deba aplicarse directamente al recién nacido.
La magnitud del problema explica la importancia del anuncio. Según estimaciones citadas por la OMS, el VRS provoca cada año más de 3.6 millones de hospitalizaciones y aproximadamente 100,000 muertes entre menores de cinco años. Casi la mitad de los fallecimientos ocurre en bebés menores de seis meses, mientras que la mayor carga se concentra en países de ingresos bajos y medios.
La novedad está en la presentación del producto, no en el descubrimiento de una vacuna completamente distinta. La versión de una sola dosis había sido precalificada en marzo de 2025. El nuevo formato permite disponer de varias dosis en un mismo frasco y busca mejorar las condiciones económicas y logísticas para incorporarlo a programas nacionales de vacunación.
La precalificación es un requisito para las compras de vacunas por organismos de Naciones Unidas, como UNICEF, y para determinados apoyos de Gavi, la Alianza para las Vacunas. Sin embargo, este anuncio no establece un calendario de distribución en México ni equivale a confirmar su incorporación inmediata a los servicios públicos nacionales.
La OMS recuerda que el VRS puede comenzar con síntomas semejantes a los de un resfriado, pero también afectar las vías respiratorias inferiores y producir tos, respiración rápida o dificultad para respirar. Los lactantes pequeños y las personas con determinadas enfermedades previas pueden desarrollar cuadros graves; además, algunos niños pequeños presentan la infección sin fiebre.