El producto experimental protegió a ratones frente a tres variantes, pero aún debe superar pruebas de seguridad y eficacia en seres humanos.


Investigadores de la Universidad de Michigan desarrollaron un método para producir una vacuna experimental contra la influenza mediante levadura de panadería. Los primeros resultados, presentados durante la reunión de otoño de la Sociedad Estadounidense de Química, mostraron protección en ratones frente a distintas variantes del virus.

La mayoría de las vacunas actuales se fabrica utilizando huevos de gallina y se actualiza cada temporada debido a las mutaciones del virus. El nuevo proyecto emplea la levadura Saccharomyces cerevisiae como una pequeña fábrica biológica, lo que podría reducir costos y acelerar la producción en grandes cantidades.

En lugar de concentrarse en la hemaglutinina, proteína que cambia con rapidez, los científicos utilizaron la proteína M2. Esta estructura ha permanecido relativamente estable desde la pandemia de 1918 y presenta semejanzas entre variantes de influenza A que circulan en seres humanos, aves y cerdos.

La levadura modificada generó partículas semejantes al virus que muestran la proteína M2 en su superficie, pero no contienen el material genético necesario para causar una infección. Los investigadores vacunaron a 18 ratones y posteriormente los expusieron a tres variantes de influenza; todos quedaron protegidos en el experimento.

El resultado no demuestra todavía que el producto funcione en personas. Los estudios con animales son una etapa inicial y deberán ser seguidos por evaluaciones sobre toxicidad, dosis, duración de la respuesta inmunitaria y posibles efectos adversos antes de solicitar autorización para ensayos clínicos.

Por ahora, esta investigación no sustituye las vacunas disponibles ni modifica las recomendaciones sanitarias. La vacunación anual continúa siendo la principal herramienta para disminuir el riesgo de influenza y sus complicaciones. El siguiente paso será perfeccionar la fórmula y reunir la evidencia necesaria para iniciar pruebas en seres humanos.